Para poder amar hay que saber entregarse a los demás y, para hacerlo, hay que poder estar bien con uno mismo. Poder entregarse a los demás implica una entrega total de uno que con sus virtudes y defectos busca amar.
Implica esfuerzo; puede ser incómodo y hasta dolernos.
Pero qué triste debe ser tener una vida cómoda, lisa, vacia, chata. Todo crecimiento implica una transformación, dejar morir lo viejo para que lo nuevo cobre vida, y eso a veces puede doler... No nos quedemos tranquilos yendo mas o menos zafando cada día. No vivamos a medias. Vivamos al máximo, una vida llena de sentido, con los pies en la tierra pero con los ojos en el cielo.. apuntemos alto.
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te quiero
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